D’elia, Moyano, Sindicatos y la Puta que los Parió
Jueves, 12 de noviembre de 2009Vivimos en un país donde los que nos hemos roto el alma laburando tenemos que soportar a los comentarios de gente como D’elia.
Para este miserable, porque no le cabe otro calificativo, tener es malo y cualquiera que tenga más que el, hoy algo seguramente difícil, automáticamente pasa a ser blanco de desprecio. La realidad es que el atorrante este no ha hecho absolutamente nada por nadie, es un chamuyo de la primera a la ultima letra que cree trabaja que porque consigue “regalos” para un sector de la población. Este atorrante que se saca la foto con otro impresentable como Moyano quienes se visten mejor que médicos, enfermeros, arquitectos y que se yo cuantos más profesionales que se quemaron las pestañas laburando.
Yo no entiendo cómo es que gran parte de la población lo desprecia y aun así no podamos juntarnos para ir a agarrarlo y darle lo que se merece.
Día a día soportamos que impresentables como estos nos esquilmen, que tomen el dinero que pagamos en impuestos y servicios y se los lleven.
¿A qué grado de idiotez o pasividad llegamos como sociedad que no quejamos pero a su vez soportamos todo esto? En minutouno.com en muchas notas donde habla el tipo este eliminan la opción de opinar porque le llegarían miles de comentarios mandándolo a laburar al atorrante este.
Estoy seguro que si se plantea la opción de juntar a la población para ir a increparlo a este tipo no junto más de 10 personas y aun superando a los malandras que tiene “de colaboradores” nadie iría por miedo.
Gente dejémonos de joder, se juntan los que hicieron el Partido Obrero, se junta gente en el PTS (que al leerlo me viene a la mente PETES) y no sé cuantos partidos que no conocen lo que es trabajar y ¿no podemos juntarnos con palos como hacen estos atorrantes y romperles la cabeza de una buena vez?
Basta de tener que soportar que estos atorrantes nos dominen, que hagan lo que quieran, como dije en www.extrabajador.com.ar ¿es que acaso a nadie le importa?
Si en vez de cacerolas la gente hubiera agarrado los palos hoy sería todo muy diferente.








