Sacate la Careta
Miércoles, 14 de julio de 2010Somos libres, cada persona puede opinar lo que quiera y la opinión de cualquiera es tan válida como la mía, la tuya o la de cualquier otra persona.
Esto viene a colación a lo que leía hoy en MinutoUno sobre las opiniones de “famosos” sobre el matrimonio gay. La verdad que la nota era una tontería, o sea ¿a quién le importa que es lo que opina o no un famoso? Como si ser famoso le diera más autoridad pero me hizo notar algo que hace mucho tiempo que viene manifestándose y es la “opinión extrema”.
¿Qué es la opinión extrema?
Es una forma de opinar en la cual la elocuencia trasciende por sobre la opinión con el objeto de generar imagen y en ese sentido encontré la opinión más estúpida que podría haber leído y es la del Chavo Fucs. Dijo “Hay una foto en Clarín en donde los de la marcha anti-gay cantan el himno. Las caras y los gestos son de fanáticos nazis, impresionante”. Primero, la foto debe estar subtitulada como para saber que cantan el himno, segundo, como no está de acuerdo ataca la opinión del otro y por último los etiqueta de nazis como haciéndolos más malos a ellos y a el enalteciendolo por no ser nazi y mucho mas por no apoyar a estos manifestantes.
No es mi intención polemizar sobre esta ley, francamente si pueden o no casarse no es algo que me importe mucho, sobre todo habiendo cosas más importantes como para tratar en el congreso, pero hay una tendencia a opinar de forma tal que enaltezca la imagen de quien la emite y se meta la gente en el bolsillo.
Invento un caso como ejemplificar siguiendo el ejemplo de Fucs “La humildad que acompaña a la gente de Quebracho en cada marcha es ejemplar” o “Esa persona con fuerte prontuario, 4 asesinatos, 3 violaciones, es un humilde excluido por el sistema” o “Hay que darle a aquellos que no tienen porque son víctimas de la sociedad”. De la primera no hace falta decir nada, de la segunda está claro que ser pobre no es sinónimo de ser humilde y ser asesino tampoco es sinónimo de haber sido humilde, hay millones de personas humildes que tienen o no tienen nada pero se levantan cada mañana a ganarse la vida, incluso hay ladrones de guantes blancos, y la tercera lo mismo, la víctima es aquel que se levanta todas las mañanas con el objeto de ganarse la vida y tiene que compartir la misma suerte de los miserables que afanan para gastarlo en vino y que reciben como recompensa a haberse rascado, ayuda gubernamental.
Lo mismo el impresentable de Capusotto, para el pedir seguridad, que no te maten ni te entren a tu casa, te muelan a golpes y se violen a tu mujer es sinónimo de pedido nazi.
Es momento de fijarnos, cuando miramos a la cara de alguna de estas personas, si le estamos mirando la cara o la careta.








