Al Final Estamos por lo que Somos
Lunes, 20 de septiembre de 2010No iba a escribir nada al respecto pero hoy leí una nota en un diario digital que motivó a que abriera el editor.
Siempre nos quejamos de lo mal que estamos, de cómo el estado hace desastres, administra mal, roba, gritamos en contra de policías que delinquen, que cubren redes de prostitución o trata o roban y ni hablar del día a día de una persona común que tiene que lidiar con delincuentes de todo tipo desde el cuento del tío al asesino o violador pero todo esto no es otra cosa que la exteriorización del argentino promedio y lo vemos reflejado en una parte de nuestra sociedad.
La semana pasada un miembro de mi familia perdió el celular, algo que le puede pasar a cualquiera y, como se podrán imaginar, el que lo encontró no solo no atendió nuestras llamadas con el objeto de recuperarlo sino que le cambió el chip y fue tan tonto que envió a uno de nosotros un mensaje de texto dejando al descubierto su número de teléfono al que llamamos en vano con el objeto de recuperar el aparato. El celular es uno medio pelo, antiguo, que no vale siquiera lo que cuesta cargarlo.
Esto viene a colación de algo que leí hoy en el diario donde una nena murió porque la madre no pudo acceder al plan social que le habían asignado dado que cuando fue a cobrarlo se enteró lo había cobrado otra persona. Esta mujer tenía que remodelar su casa para continuar con la rehabilitación de la nena discapacitada para lo cual cumplió con todos los pasos a seguir desde el año 2006, que arrancó con los trámites, hasta el 2009 en que le fue otorgado el dinero.
Más allá del desenlace, terrible en el segundo caso ¿qué diferencia hay entre un tránsfuga que se queda con un celular que no es de él cuando puede devolverlo y otro que se queda con dinero que debería haber cobrado?
Es un tema de valores. Una persona íntegra jamás se quedaría con algo que no le es propio, que no le corresponde. ¿Tiene el primero el derecho de haberse quedado con el celular? No, no tiene el derecho, tiene la opción que es diferente y una persona hecha y derecha jamás opta por su beneficio en detrimento del resto. Cada cosa que se consigue sin trabajar se le ha quitado a otro que ha trabajado por ello.
Estamos como estamos por cómo somos los argentinos y seguramente mientras usted lee este texto se estuvo diciendo a si mismo ¡yo no soy así, estamos es por culpa de otros! Y mi pregunta es
Si yo señalo a otro y ese a su vez señala a otro y ese a otro, en alguna parte de la cadena ¿Usted creé que no va a ser señalado?









